Como todos Los hombres despertó aquella mañana con un tremendo guayabo….
La noche anterior se había pegado una parranda fuera de casa….
Bebió como un loco, ni siquiera se acordaba como había regresado su casa…….ya se pueden imaginar…..

Sobre la mesa de noche estaba una pequeña hielera llena de cubitos de hielo con par de cervezas bien frías…..
Recargado en el vaso estaba un sobrecito perfumado, el tipo anonadado abrió el sobre y en su interior halló un recado que decía: ‘Amor mío, vida de mi vida: Perdona que no esté aquí para atenderte’…… ‘Salí un momento, pero regreso en un rato para estar contigo.
Te he dejado estas cosas sobre la mesita para que alivies el malestar que quizá sientas después de la rumba de anoche’….’ Te he preparado un sancochito como a ti te gusta….pollo y res…que te espera en el comedor.
Se lo comió en silencio, el asombrado padre…. pensó.’.¿Qué esta sucediendo?’ ,¿Soñaba acaso? ¿Era aquello una vana ilusión de los sentidos? Se atrevió a preguntar con timidez: ‘¿Qué pasó anoche, hijo?’. Llegaste a las 5 de la mañana y venías en completo estado de ebriedad, chocaste el carro en la puerta del garaje; le diste una patada al gato; te vomitaste en la sala y arruinaste la alfombra que mi mamá acababa de comprar.
Luego te caíste en la escalera y ahí quedaste…….. Privado, sin sentido. Tuvo que despertarme mi mamá para que la ayudara a llevarte a la cama y…. ¿Entonces? -pregunta el señor- ¿por qué todo esto? ¿por qué las cervecitas y el amoroso recadito, y el tremendo …sancocho, todas estas atenciones?’. Responde el muchacho: -’Porque mamá te iba a desvestir en la cama y cuando empezó a bajarte los pantalones tu dijiste:’