Un padre pastuso envia a su hijo a estudiar al extranjero y al paso del tiempo le escribe el siguiente telegrama:
- Hijo, te extraño mucho, pues, dime qué prefieres, ¿que yo vaya a visitarte o vienes tu a Pasto ?

El hijo le responde: – Sí.
El padre envía otro telegrama y le pregunta: ¿Si, qué?
El hijo vuelve a responder: – Sí señor.
